Estimad@ Paciente:
Quiero darte la bienvenida a mi despacho y agradecerte la oportunidad de poder trabajar junt@s esas preocupaciones mentales que te causan malestar o esos aspectos psicológicos que quieres mejorar a través de este trabajo terapéutico.
Me oirás decir a lo largo del proceso terapéutico, que trabajo con un modelo de intervención muy definido y que al final acabaras aprendiéndote, pero voy a usar este espacio para aclarar unos ingredientes imprescindibles que determinaran los resultados de la intervención.
Las bases de nuestro trabajo terapéutico
1. El poder está en ti
Lo primero es pedirte tu Total Participación y Compromiso con dicho Proceso. Es muy importante comprender que es tu responsabilidad el encargarte de todas esas emociones desagradables que hay dentro de ti. Todo el trabajo que vamos a hacer tiene como objetivo conectarte contigo mismo. Para ello, partiremos de dos premisas:- La primera, es que el mundo interior es igual de real que el mundo exterior. Esta igual te suena un poco a chino, pero iremos viéndola poco a poco.
- Y la segunda, es la premisa en la que aceptamos que el exterior no va a cambiar y que el único poder que tenemos es aprender a gestionar lo que las cosas nos hacen sentir.
